Amarte a escondidas, a sabiendas, a las apuradas, a contrapelo, a
cualquier hora, a contraluz, a cada minuto, a los gritos, a jadeos, a fuerza de
sinrazones, a contramano, a oscuras, a través del tiempo.
Amarte ante la verdad, ante el orgasmo inminente, ante el destino, ante cualquier
credo, ante la falta de fe, ante la ausencia, ante el prejuicio, ante la duda,
ante el paisaje, ante la luna, ante la pausa, ante la risa, ante todo.
Amarte bajo zozobra, bajo la mesa, bajo la lluvia, bajo la ropa, bajo el
sol, bajo el llanto, bajo tu cuerpo, bajo condiciones, bajo fianza, bajo
tratamiento, bajo democracia, bajo esta alma.
Amarte con pasión ahogada, con vehemencia, con escrúpulos, con nubes en
las manos, con tus manos recorriéndome, con lentitud, con ternura, con la ropa puesta, con excusas, con promesas,
con música, con ciencia, con fuego en las entrañas.
Amarte contra la muerte, contra mí misma, contra todos, contra la pared,
contra los pronósticos, contra el mundo, contra el suelo, contra viento y
marea, contra indicaciones, contra tiempos, contra el espejo, contra el vacío, contra
el delirio.
Amarte de una vez, de infinitas caricias, de roces que duelen, de
placeres satisfechos, de espaldas, de frente, de arriba abajo, de ayer acá, de
paseo, de Buenos Aires a Suiza, de ida y vuelta, de cada lado, de mil modos.
Amarte desde la eternidad, desde el extranjero, desde mi patria, desde las
vísceras, desde un rincón, desde el momento en que te vi, desde que no te veo,
desde siempre, desde oriente a occidente, desde mañana, desde la ignorancia, desde
la sombra, desde el silencio.
Amarte durante la noche, durante el durante, durante la anacronía,
durante la pequeña muerte, durante la siesta, durante el insomnio, durante la
pena, durante la enfermedad, durante la rabia, durante la mañana, durante la
fiebre, durante las ganas, durante una eternidad breve.
Amarte en el pretérito, en el olvido, en el futuro, en el recuerdo, en
la cama, en la soledad de mi cuarto, en la multitud, en el cielo, en la
espesura, en la demora, en ciernes, en el estrépito, en donde sea.
Amarte entre sábanas, entre penumbras, entre mis uñas, entre tu cabello,
entre ese momento, entre tu aroma, entre la niebla, entre el cuello, entre tiempos,
entre la gente, entre distancias, entre colores, entre eclipses.
Amarte hacia el infinito, hacia el atardecer, hacia el infierno, hacia
el centro de la tierra, hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia el sur, hacia
la nada, hacia adelante, hacia atrás, hacia tu lujuria, hacia el amor, hacia el
polvo.
Amarte hasta que duelan las vértebras, hasta que arda cada músculo y se
inunden los poros, hasta que el corazón entre en pánico y se detenga en muerte,
hasta desaparecer entre la piel y volver a encontrarnos, hasta que se mueran de envidia los últimos amantes,
hasta fundirme en tu abrazo, hasta soñarte, hasta el año que viene, hasta el
final de la calle, hasta lo último, hasta la cima, hasta reventar, hasta en
otra vida.
Amarte mediante el ser todo, mediante la nada, mediante espacios
sucesivos, mediante los cuerpos, mediante lo cual, mediante la ayuda, mediante
la plegaria, mediante lo inmediato, mediante los poros, mediante el sudor,
mediante el vino, mediante ahogos, mediante lo incorpóreo.
Amarte para calmarme, para siempre, para conocer, para desbordar, para
acallar, para vos, para cierta fecha, para celebrar, para ser feliz, para volver,
para preguntar, para vivir, para sentir.
Amarte por ahora, por donde puedo, por mí, por delante, por la nieve,
por pereza, por semana, por aquí, por tu bien, por un rato más, por barco, por
eso, por si te quedas.
Amarte según normas, según calendarios, según el horóscopo, según el psicoanálisis,
según me lo pidas, según planos, según el placer, según circunstancias, según
la historia, según instrucciones, según recetas, según mi tacto, según la ruta
del deseo
Amarte sin tapujos, sin ropa, sin huesos, sin pensar, sin decir, sin problemas,
sin soluciones, sin presencia, sin
consuelo, sin leyenda, sin pasado, sin sentido, sin conciencia.
Amarte sobre el suelo, sobre la arena, sobre el agua, sobre el techo,
sobre entendidos, sobre confusiones, sobre mojado, sobre peleas, sobre el
universo, sobre mí, sobre el anhelo, sobre lo nuevo, sobre mi lengua.
Amarte tras muros, tras la derrota, tras lo cotidiano, tras la desesperanza, tras
un momento, tras la gloria, tras perderte, tras la memoria, tras la búsqueda
insaciable, tras lo perenne, tras la materia, tras quererte, tras las huellas.
Amarte versus odiarte, versus la nada, versus la hoguera, versus vigilia,
versus la adversidad, versus enemigos, versus apatía, versus la mentira, versus
pecado, versus el horizonte, versus los años, versus mis versos, versus amarte.
Amarte vía mail, vía teléfono, vía aérea, vía láctea, vía ininterrumpida,
vía la vida, vía emociones, vía tu cintura, vía ensoñación, vía libre, vía
degustarte, vía exigua, vía ilimitada.
En fin, el fin:
Amarte.
Aquí y ahora.
Paula Etchart.
06/06/2017 12:29 am.
:)
ResponderEliminar