miércoles, 14 de marzo de 2018

EL OTRO LADO

Desperté del insomnio.
Yerma. Sin refugio.
Tras esquirlas de fe.
Escombros de mí misma.

Callé. Permanecí perenne
a la pasión desbordante
Me ancló una pausa.

Bajo la tiniebla del eclipse
quedó mi piel vacía
las manos llenas de caricias
para nada / para nadie.

Paula Etchart
15/03/2018
24:53 hs.






3 comentarios:

  1. Belleza contundente en cada verso, como el sol caído entre las hojas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Jorge! Muy poético tu comentario! Un abrazo grande.

      Eliminar
  2. Que tengas un lindo fin de semana, poeta.

    ResponderEliminar